Medios en Bolivia: entre amenazas, presiones por publicidad, autocensura

 
Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS EN Feb 06, 2017
 

Medios en Bolivia: entre amenazas, presiones por publicidad, autocensuraEn un contexto caracterizado por tensas relaciones entre el gobierno, los medios privados y la mayoría de las organizaciones del gremio periodístico, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) acaba de presentar un estudio en el que busca evaluar el desarrollo de los medios de comunicación, la forma en que éstos pueden contribuir a la gobernabilidad y el desarrollo democrático, y a su vez beneficiarse óptimamente de estos factores.

Para el estudio, titulado “Análisis del Desarrollo Mediático en Bolivia”, se aplicaron los Indicadores de Desarrollo Mediático (IDM), desarrollados por la UNCESCO desde el año 2008. Bolivia es el segundo país latinoamericano (el primero fue Ecuador) en que fueron aplicados los IDM. 
Antes de la ejecución del estudio, la UNESCO invitó a representantes de 22 instituciones de la sociedad civil, la academia y del gobierno para hacer parte del Grupo Consultivo que contribuyó con sugerencias al diseño metodológico inicial.
Entre las instituciones que destaca el informe se citan a: la Asociación Boliviana de Carreras de Comunicación, la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia, la Asociación Boliviana de Radiodifusoras, la Asociación Nacional de la Prensa, la Asociación Boliviana de Investigadores de la Comunicación, la Red Minera de Radio y Televisión, el Ministerio de Comunicación, la Red TIC Bolivia, la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia y el Consejo Nacional de Ética Periodística.
A lo largo de su año de duración, la investigación buscó establecer las características del marco general en que se desenvuelven los medios informativos y los periodistas en el país, cotejándolas con los estándares internacionales vigentes sobre libertad de expresión y derecho a la información.
En este sentido, los IDM abordan todos los aspectos del entorno mediático y se estructuran en torno a estas cinco categorías o dimensiones: 1) Un sistema regulador conducente a la libertad de expresión, el pluralismo y la diversidad de los medios de comunicación social, 2) Pluralidad y diversidad de los medios de comunicación social, igualdad de condiciones económicas y transparencia en la propiedad, 3) Los medios como plataforma para el discurso democrático, 4) Capacitación profesional e instituciones de apoyo a la libertad de expresión, el pluralismo y la diversidad, y 5) La capacidad infraestructural suficiente para apoyar a medios independientes y pluralistas.

Libertad de expresión, 
pluralismo, diversidad
La libertad de expresión tanto de la ciudadanía en general como del sector de la prensa está protegida por la Constitución (CPE), el Código Penal, varias leyes y algunos decretos. 
El estudio de la UNESCO encontró que, respecto a esta dimensión, en la práctica existe polémica y cuestionamientos sobre las garantías constitucionales y legislativas a la libertad de expresión en Bolivia, “considerando que artículos concretos de leyes promulgadas en los últimos dos años (2010-2012) vulneran el Derecho a la Información y Comunicación garantizado en el Artículo 106 de la CPE”.
Asimismo, Bolivia aún no cuenta con leyes nacionales en materia de acceso a la información pública, aunque sí con regulaciones de menor jerarquía (DS N° 28168 y el DS 0214). 
Según el reporte, diversas asociaciones que agrupan a los medios de comunicación privados “coincidieron en señalar que no se expresa una influencia abierta desde el gobierno o entidades  gubernamentales hacia el contenido editorial en los medios de comunicación, aunque existe una crítica sostenida desde el Órgano Ejecutivo contra algunos medios privados que han sido calificados como opositores”.
El estudio también encontró que, en general, “no existen mayores dificultades en relación a la acreditación de los periodistas para la cobertura de las fuentes y entidades o¬ficiales; sin embargo, algunos periodistas entrevistados dijeron que no siempre se les proporciona toda la información que solicitan”.
Por otra parte, el reporte considera en su análisis que la redacción “imprecisa” del Artículo 16 de la ley contra la discriminación “abre un margen para condicionar los contenidos de los medios, provocando autocensura en muchos periodistas de varios medios de comunicación”.
Igualdad de condiciones 
y transparencia 
En Bolivia, la CPE contempla disposiciones antimonopólicas y establece la prohibición de monopolios y oligopolios privados u otras formas de asociación de personas naturales o jurídicas, sean bolivianas o extranjeras, que tengan como ¬ finalidad controlar y tener la exclusividad en la producción y comercialización de bienes y servicios (Art. 107 y 314).
También la normativa vigente de telecomunicaciones y Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) establece disposiciones antimonopólicas y de prohibición en la otorgación de licencias. 
Además hay el Plan Nacional de Frecuencias, que debe reglamentar el uso equitativo y eficiente del espectro radioeléctrico a nivel nacional considerando, entre otros, los aspectos económicos, de seguridad, educativos, cientí¬ficos, de interés público y técnicos conforme a políticas de Estado, intereses nacionales y compromisos internacionales aprobados (Art. 8).
Por otro lado, respecto a la publicidad del Estado, entre los años 2011 y 2012 (que fue cuando se realizó el estudio), se encontró que “los medios privados más representativos del país (con mayor audiencia) reciben la mayor parte su publicidad en comparación con otros medios”.
Sin embargo, en los últimos años las propias autoridades máximas del Estado boliviano admitieron restringir la publicidad a medios de comunicación que no comulgan con la línea oficialista, pese a tener gran audiencia. Por ejemplo, en agosto de 2015, el vicepresidente Álvaro García Linera afirmó que el Gobierno no da publicidad a algunos medios de comunicación porque “mienten” y hacen “política partidaria”.
Algunos periodistas también han denunciado en estos últimos años una “asfixia económica” por parte de la publicidad estatal contra algunos medios o periodistas considerados por el gobierno como opositores. 
Al respecto, el informe de la UNESCO observa que en Bolivia únicamente el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) cuenta con un reglamento para asignar publicidad, pero que más allá de esto no hay una regulación explícita para la publicidad, y que en Bolivia tampoco no existe aún una ley sobre defensa al consumidor. La publicidad estatal es por tanto susceptible de ser utilizada de forma inapropiada.

¿Plataforma para el 
discurso democrático?
“En general, las redes nacionales de TV no reflejan la diversidad lingüística del país, ni emplean formas de expresión propias de grupos específicos y/o vulnerables, mientras que las radios poseen más espacios en idiomas nativos, pero el periodismo en idiomas nativos ocupa un lugar marginal en la parrilla de los medios: en la prensa con una presencia mínima y en la radio y televisión fuera de los horarios ‘estelares’”.
Esa es quizá la conclusión más contundente del informe respecto a esta dimensión. La UNESCO agrega además que en general “existen muy pocos espacios pensados y concebidos desde y para grupos vulnerables en Bolivia, como las mujeres, los niños, los jóvenes, las personas con discapacidad, los adultos mayores o los colectivos de diversidad sexual”.
Por otro lado, el Ministerio de Comunicación es el órgano directivo y administrativo de los Medios Estatales, pero sin gozar de una “autonomía garantizada legalmente”, puesto que “recibe recursos del TGN y depende del Ministro de Comunicación que es designado por el Presidente, al igual que los demás ministros”.
Asimismo, el estudio encontró que los periodistas de los medios en Bolivia “sufren agresiones físicas, verbales, anónimas y violentas constantes que generalmente quedan impunes, y es la cobertura en situaciones políticas conflictivas la que les resulta más riesgosa y compleja”.
En lo que respecta al “secreto de imprenta”, éste se encuentra garantizado por la Ley de Imprenta en su Artículo 8. Sin embargo, el informe advierte que “existen muchos casos en los que los periodistas han sido citados por instancias judiciales, incluso como ‘testigos’ de ciertos hechos, y  se les ha exigido que revelen sus fuentes de información”.
Pese a estas presiones de instancias judiciales, hasta el momento los periodistas han podido ejercer el derecho a la con¬fidencialidad de sus fuentes.

Muy poca capacitación 
especializada 
La UNESCO ha encontrado que en Bolivia el periodismo es ejercido mayormente por quienes han recibido formación en carreras universitarias de comunicación social de manera generalista (o sea poco especializada en temas propios del periodismo) y por quienes ejercen el o¬ficio de manera empírica.
Asimismo, la capacitación especializada para gerentes de medios “es prácticamente inexistente en el país” pues la mayor parte de la oferta académica se centra en el trabajo periodístico.
Y si bien los cursos académicos de educación formal son accesibles en poco más de 44 carreras de comunicación social en Bolivia, “la accesibilidad a los mismos se ve restringida para los periodistas que ejercen funciones fuera de las ciudades capitales del país”, aunque es cierto que existen ofertas académicas a distancia y en comunidades rurales que forman una gama amplia de estudiantes y líderes sociales en el campo de la Comunicación y el Periodismo.
También hay organizaciones de la Sociedad Civil que promueven activamente la libertad de expresión y el derecho a la información, a través de diversas actividades y de la participación en el debate y propuestas a las normativas relacionadas a la comunicación, así como varias instituciones privadas que en alianza con organizaciones sociales participan de la formación y el fortalecimiento de las capacidades de periodistas y comunicadores.
¿Hay infraestructura 
suficiente para medios independientes?
Según el informe de la UNESCO, los periodistas en las ciudades del eje central tienen un “acceso relativo” a TICs, mientras los periodistas de otras ciudades tienen “mucha menor posibilidad de conexión digital” en otras ciudades. El estudio identifica también que existen pocas oportunidades de capacitación específicamente para periodistas en el uso de TICs, “aunque ha habido experiencias muy alentadoras”.
Por otra parte, los medios comunitarios en Bolivia cuentan con “infraestructura insuficiente e instalaciones técnicas básicas y en muchos casos funcionan en condiciones muy precarias”. 
Además, la UNESCO observa que en general no existen políticas estatales para asegurar el alcance geográfico de todos los medios de comunicación en Bolivia. Y si bien existen algunas políticas estatales de uso y acceso a TICs en educación y administración pública, en los hechos los costos siguen siendo elevados y el acceso muy limitado.