La Bienal Internacional de Arte consolida a la ciudad de Curitiba como destino cultural

Conocida hasta ahora por presentar un buen plan de ordenación urbana, la capital paranaense llama actualmente la atención de los turistas por su escena cultural. Galerías, museos, ferias y nuevos restaurantes refuerzan la vocación de la ciudad para la gastronomía y las artes.

Un ejemplo de ello será la apertura, el 18 de octubre, de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Curitiba, la segunda más grande de Brasil. El evento, que conmemora 25 años, tendrá como sede principal el Museo Oscar Niemeyer - conocido como museo del ojo, por su formato. Pero la muestra debe extenderse por galerías e incluso llegar a las terminales de autobús.

En el exterior de los museos, la ciudad también muestra su vena artística. Los grafitis dan vida a los muros del centro de la metrópolis.

En la calle San Francisco y en el ancho del Paço es posible ver trabajos de artistas locales como Rimon Guimarães, Maciel y Felas. Un inmenso tulipán pintado por la artista suiza Mona Caron colorea un hastial de la plaza de Bolso do Ciclista.

La región, junto al barrio de Batel, reúne obras de arte y gastronomía, y es ideal para un paseo a pie.

En abril, el chef celebridad Henrique Fogaça abrió una filial de la hamburguesería Cão Véio en el barrio Agua Verde. Otras filiales deben llegar a la ciudad, como un restaurante del chef inglés Jamie Oliver, además del bistô París 6, de la capital paulista.

Además de las novedades, las casas que ya están con las puertas abiertas ofrecen buenas opciones de baja y alta gastronomía.

Considerado por muchos como uno de los mejores restaurantes del país, el Manu (restaurantemanu.com.br), del chef Manu Buffara, propone una cocina autoral con menús de hasta diez tiempos y armonización con vinos (R$ 220).